RUGE
— Un acompañamiento grupal de 3 semanas para mujeres que están cansadas de encogerse y listas para ocupar espacio.
Para aquellas que quieren dejar atrás ese rol de “niña buena” que calla, complace y se hace pequeña… y empezar a habitar su voz, su verdad y su fuerza.
Sin perder su sensibilidad, sin dejar de ser auténticas, y sin convertirse en alguien que no son.
En este acompañamiento, trabajaremos juntas para:
01 — Dejar de encogerte. Soltar la necesidad de hacerte pequeña para no incomodar y empezar a ocupar espacio con seguridad y presencia, sin dejar de ser tú.
02 — Expresar tu verdad. Aprender a decir lo que sientes, piensas y necesitas, incluso cuando aparecen el miedo, la culpa o la incomodidad.
03 — Transformar la rabia en fuerza. Aprender a utilizar y a canalizar el enfado, la rabia o la sensación de injusticia sin sentir que eres una mala persona.
04 — Poner límites firmes y amorosos. Empezar a salir de la complacencia para relacionarte desde la autenticidad y el respecto hacia ti misma.
05 — Dar espacio a tu parte más salvaje y auténtica. Dejar de sostener únicamente el rol de “la buena” para permitirte sacar otras partes de ti que necesitan ser escuchadas, reconocidas y liberadas.
06 — Atreverte a ser tú misma. Empezar a mostrarte con más libertad, incluso aunque el miedo siga estando presente.
Este espacio es para ti si:
01 — A veces te cuesta expresar tu verdad y callas para no incomodar pero luego te sientes mal contigo misma por no haberlo hecho.
02 — Te cuesta poner límites y acabas cediendo, complaciendo o priorizando a otros antes que a ti.
03 —A veces sientes culpa o te sientes una mala persona cuando te enfadas, te posicionas o expresas lo que realmente necesitas.
04 — Te da miedo el juicio, entrar en conflicto, incomodar o dejar de gustar si muestras quién eres de verdad.
05 — Sientes que reprimiste tanto tu voz durante años que a veces incluso tu garganta se bloquea o tensa.
06 — De pequeña fuiste “la niña buena”: calladita, responsable, complaciente… y a día de hoy todavía reconoces y aparece ese patrón en ti.
Lo que trabajaremos juntas:
La herida de complacencia y el miedo a incomodar.
La relación con la rabia, el enfado y la autoexpresión.
La culpa al poner límites y el miedo al conflicto, al rechazo y al juicio.
El cuerpo y la voz como espacios de expresión y bloqueo.
La reconexión con tu autenticidad y fuerza interna.
Ejercicios con el inconsciente para mirar, poner luz y liberar a esas partes que necesitan ser vistas, reconocidas y expresadas.
Herramientas prácticas para expresarte con más claridad y seguridad.
El valor del acompañamiento:
111€
Incluye:
3 encuentros grupales de 2 horas cada uno, que podrás disfrutar en directo o en diferido, para siempre.
Un espacio íntimo y seguro entre mujeres.
Ejercicios de introspección, expresión emocional y liberación desde el inconsciente.
Recursos para tener soporte durante las 3 semanas con prácticas que te ayudarán a confiar, liberar, expandir y alzar tu voz y compartirte con el mundo con mayor autenticidad.
Acompañamiento cercano durante las 3 semanas.
Comunidad de chat privado para compartir experiencias, dudas, evolución y aprendizajes durante el proceso junto a otras mujeres.
Fechas de los encuentros:
18 de Junio
25 de Junio
2 de Julio
Horario:
18:30h - 20:30h CET
Si no puedes asistir en directo:
Podrás disfrutar de las clases en diferido y descargarlas y tenerlas para siempre.
Quizá te inspire saber:
Yo también fui esa “niña buena”.
La niña obediente, responsable y complaciente.
La que sacaba buenas notas y siempre estaba calladita sin hacer ruido. La que no solo no incomodaba sino que además era aceptada y valorada por ello.
Durante mucho tiempo me identifiqué completamente con esa parte. Pasé muchos años pensando que yo simplemente era tímida, introvertida y “buena”. Que todo eso era parte de mi esencia. Hasta que un día me di cuenta que esa no era yo.
Lo que durante años llamé timidez en realidad solo era una parte reprimida, sumisa y complaciente que había aprendido a sobrevivir haciéndose pequeña. Una máscara que empecé a construir desde muy niña, casi sin darme cuenta, por un miedo muy profundo: el miedo a ocupar espacio, expresar mi verdad y ser realmente yo misma.
Te mentiría si te dijera que a día de hoy esa parte haya desaparecido por completo. A veces todavía aparece.
Pero sí puedo decirte que ya no me representa ni dirige mi vida. Hoy puedo mirarla con mucho amor y ternura, porque sé que durante mucho tiempo solo actuaba desde el miedo e intentaba protegerme.
Y precisamente por eso, hoy elijo algo distinto. Protegerla yo a ella. Ocupar mi espacio. Alzar mi voz. Mostrarme tal y como soy, sin miedo o a pesar de él.
Sin perder lo más valioso que tengo: mi voz, mi sensibilidad, mi fuerza y mi autenticidad.
Desde este lugar interno creo este espacio, porque deseo lo mismo para ti.
Que rujas.
Qué dicen las alumnas de programas similares:
¿Tienes alguna duda?
Escríbeme a info@almashumanas.com o directamente por mensaje directo en instagram.

